Suspiros mañaneros

Me gustaría contarte el secreto de mis suspiros mañaneros.

Cuando al despertar sola sobre una sábana fría que unas horas antes estuvo a punto de prender fuego a nuestros cuerpos. Cuando descalza recorro el camino que ha dejado el aroma de tu primer café del día hasta la cocina y allí siguen los platos de la cena que acabó conmigo en la encimara y tú entre mis piernas. Cuando al entrar al baño aún sigue mojada la bañera con gotas de agua mezcladas con restos de nuestros orgasmos que han limpiado el sudor de tu piel y siguen resbalando por el grifo. Cuando al ir a vestirme encuentro mi lencería rota por tus dientes y aún está empapada de nuestros sueños. Cuando al mirarme al espejo para pintarme los labios veo reflejado las marcas que dejaste en mis pupilas. Cuando al abrir la puerta de casa para salir, miro un instante hacía dentro y me doy cuenta que todo volverá  a ocurrir esta noche. 

Si aún no has descubierto mi secreto, te lo contaré. 

Suspiro porque te echo de menos. Todo el rato. A cada minuto.

Suspiro cada segundo.

Pero sólo por la mañana…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *